Archivo para la Categoría 'Médicos, geriátricos, etc.'

Esperanza a medias

Auto Date Miércoles, Julio 25th, 2007

El futuro Complejo Comunitario Higinia

En el transcurso de esta semana, me topé con dos artículos periodísticos sobre la creación de dos centros de atención especializados en enfermos de Alzheimer. Ambos proyectos son españoles -uno en La Rioja (se trata del Complejo Comunitario Higinia) y otro en Vigo (en la Casa do Mar). En principio, ambos estarán listos para fin de año.

Estos anuncios resultan esperanzadores porque significan un cambio de rumbo en el tratamiento de quienes padecen demencia senil. Al menos desde el sentido común, uno piensa que un establecimiento especializado resultará más eficiente que un lugar donde conviven distintos tipos de pacientes, con distintas necesidades.

En Argentina no sólo no existen institutos especializados en mal de Alzheimer. Por momentos da la sensación de que tampoco existen médicos especializados (no me refiero a investigadores, sino a profesionales concienzudamente preparados para atender y contener a las víctimas de esta patología).

Recuerdo que, cuando buscamos geriátrico para mi padre, no encontramos ninguno con al menos una sala acondicionada para personas con Alzheimer. Los dos establecimientos que terminamos eligiendo no fueron excepcionales en este sentido.

Desde entonces siempre cuestioné la convivencia de personas que padecen distintas enfermedades. Por un lado, esa convivencia carece de fundamento terapéutico; en cambio parece responder a criterios económicos (cuánto más pacientes, más dinero ingresado; la “masificación” no exige especialización y la no-especialización admite sueldos más bajos).

Por otra parte, la convivencia afecta no sólo a quienes padecen Alzheimer (porque no reciben una atención adecuada), sino a los otros internos, sobre todo a quienes están mejor o directamente lúcidos. De hecho, aún ahora me cuesta olvidar la mirada compungida de algunos compañeros de habitación de mi papá - de aquéllos cuya salud mental era envidiable- cuando presenciaban ciertas conductas propias de la demencia.

Ante un anuncio como los mencionados, uno constata cuán lejos estamos del mundo desarrollado en términos de salud. Mientras en países como España contemplan la necesidad de crear centros asistenciales especialmente preparados para enfermos de Alzheimer, nuestros medios de comunicación siguen publicando noticias como ésta.

Vista así, la esperanza en principio transmitida por los artículos citados se diluye en cuanto volvemos a sumergirnos en nuestra cruda realidad, víctima del desamparo.

Otro avance

Auto Date Jueves, Agosto 10th, 2006

Los geriatricos bajo la lupaDa la sensación de que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está empezando a tomar el toro por las astas. Por lo pronto, después de haber dispuesto el desalojo de 83 geriátricos que violan normas edilicias y sanitarias, ahora recurre a Internet para dar a conocer los establecimientos efectivamente habilitados.

Estimados lectores, hagan la prueba… Por favor empiecen por hacer clic aquí, luego diríjanse a la mitad de la página nueva y seleccionen las palabras en rojo, las que hablan del “buscador”. Inmediatamente se abrirá un formulario online que les permitirá buscar geriátricos por nombre o dirección.

También podrán consultar la lista completa de los 560 lugares habilitados, y saber cuáles están inscriptos en el Registro de Establecimientos Residenciales para Adultos Mayores, o cuáles tienen sus papeles en trámite*. En principio, en dos semanas también se podrá verificar los resultados de las inspecciones realizadas y, si las hay, conocer las faltas/fallas encontradas.

Antes de terminar, cabe recordar que entre marzo de 2005 y el mismo mes de 2006, los Ministerios de Gobierno y de Derechos Humanos y Sociales de la Ciudad inspeccionaron más de 800 geriátricos. De este trabajo se desprendió que el 10% de los institutos no estaban habilitados, y que muchos otros presentaban notorios problemas de inseguridad, higiene y superpoblación.

Vía Clarín.
Para ver la nota completa, por favor hagan clic aquí.

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* La inscripción en este registro es obligatoria para los geriátricos de Capital y vence el 4 de enero de 2007. Hasta ahora se anotaron sólo 190 de los que aparecen en Internet.

Era hora

Auto Date Miércoles, Mayo 31st, 2006

Era hora

Según informa hoy el diario Clarín, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dispuso el desalojo de 83 geriátricos privados que violan normativas de higiene, seguridad y calidad de servicio. Por un lado, la noticia suena a un golpe de efecto post-Cromagnon (sepan perdonar el escepticismo de una argentina). Por el otro, enciende cierta luz de esperanza respecto de algún cambio de timón que termine castigando severamente a quienes lucran con la enfermedad, la vejez y el dolor ajenos.

Es una pena que el artículo sólo mencione algunos de los establecimientos sancionados (en realidad, supongo que por cuestiones legales, sólo publica direcciones y barrios), y que no difunda la lista entera. No obstante, la nota vale simplemente porque señala una realidad ignorada por muchos, salvo por quienes debimos internar a un ser querido.

Por ejemplo, mi vieja y yo tardamos más de tres meses en encontrar un geriátrico para mi papá. La búsqueda fue muy dura, justamente por lo que tuvimos que ver: malas condiciones edilicias, pacientes sucios, enfermeros con apariencia de patovicas, enfermeras negligentes, médicos impresentables.

Bien es sabido que la mafia de los geriátricos se mantiene indemne en un país cuyos ciudadanos se caracterizan por la indiferencia y la apatía, y cuyo Estado ejerce un control vólatil y débil (cuando no cómplice) sobre los doctores Cureta. Por eso, y aún cuando podamos entusiasmarnos con determinadas noticias, no nos olvidemos de seguir manteniendo los ojos bien abiertos.

Acerca del poder en los geriátricos

Auto Date Lunes, Mayo 23rd, 2005

Por momentos, los geriátricos parecen retomar costumbres de los viejos manicomios

Más allá de los avances de la medicina en términos científicos y tecnológicos, hay cuestiones más humanas (¿o humanitarias?) y menos “profesionales” que no parecen haber cambiado demasiado. Mucho se habla sobre la indiferencia e incluso del maltrato que los enfermos de Alzheimer sufren por parte de los asistentes, enfermeros y de los mismos doctores y, al menos en países como la Argentina, poco se ha hecho por revertir esta situación.

Dada esta triste realidad, nada más oportuno que leer los fragmentos de un curso dictado por el célebre Michel Foucault, que el diario Página/12 publicó en su sección “Psicología”. A continuación, algunos de los párrafos más interesantes:

* En esa primera mirada a partir de la cual se entabla la relación psiquiátrica, el médico es en esencia un cuerpo, más precisamente es un físico, una caracterización determinada, una morfología determinada, bien definida. Y esa presencia física (…) actúa como cláusula de disimetría absoluta en el orden regular del asilo.

* Pero (…) el poder no pertenece ni a una persona ni, por lo demás, a un grupo; sólo hay poder porque hay dispersión, relevos, redes, apoyos recíprocos, diferencias de potencial, desfases, etcétera.

* Este sistema de poder que funciona dentro del asilo tuerce el sistema reglamentario general… Está asegurado más precisamente por lo que podríamos llamar una disposición táctica en la cual los distintos individuos ocupan un sitio determinado y cumplen una serie de funciones específicas… Esta disposición táctica permite el ejercicio del poder.

* Si llegamos a una disposición táctica semejante, es sin duda porque el problema, (…) para poder ser el problema de la verdad de la enfermedad y de su curación, debe ser un problema de victoria. En este asilo se organiza entonces, efectivamente, un campo de batalla. Y bien, a quien debe dominarse es, por supuesto, al loco.

* Lo que caracteriza al loco, el elemento por el cual se le atribuye la locura a partir de comienzos del siglo XIX, digamos que es la insurrección de la fuerza, el hecho de que en él se desencadena cierta fuerza, no dominada y quizás indominable.

Para leer todo el artículo, hagan clic aquí.

Ojos bien abiertos

Auto Date Lunes, Mayo 9th, 2005

Siempre atentos

Emisiones como Telenoche investiga y otros programas periodísticos fueron bastante elocuentes a la hora de denunciar la suciedad, la chantada, la mala praxis, los malos tratos. Ni hablar de la noticia sobre aquel establecimiento de
la calle Superí, en pleno Belgrano R, donde murieron ahogados varios viejitos atados a sus camas, sin poder escapar de la lluvia que había empezado a inundar el sótano… Así es… La mala fama de los geriátricos argentinos no es gratuita, y en este post me permito aportar varios granitos de arena.

Mi papá pasó cerca de cuatro años en un mismo retiro del barrio de Belgrano. Me cuesta precisar el tiempo exacto porque, cuando el mal de Alzheimer lo sumió en una etapa de mucha agresividad, nos solicitaron amablemente que lo retiráramos del lugar “por su propio bien y por el bien de los demás pacientes”. Esto obligó a una suerte de paréntesis en su internación.

Aunque en el hogar trabajan algunas personas idóneas e incluso con don de gente, las autoridades no tenían/tienen absolutamente ningún compromiso con los enfermos ni con los familiares (¿o debería escribir “clientes”?). Lo único que les importa es embolsar el dinero a fin de mes, haciendo frente a la menor cantidad posible de problemas.

Por desidia, a mi viejo le mezclaron medicamentos, le arruinaron la ropa, le confundieron los pañales, le rompieron la única radio que tenía… Y peor… Por ejemplo, una tarde en que mi vieja fue a visitarlo, lo halló tirado debajo de la cama. Hasta ese momento, nadie se había dado cuenta de que se había caído o deslizado. Y así como lo encontraron, lo levantaron inmediatamente sin antes chequear si estaba conciente o no, si tenía algún hueso roto, lastimadura o derrame.

Escasez de personal que ya de por sí carece de experiencia y no recibe ningún tipo de capacitación, contratación en negro y por bajos sueldos, poca inversión en la compra de recursos necesarios para atender a los pacientes son algunos de los factores de la atención deficiente. Sin duda, la gran madre de toda esta situación es la falta de escrúpulos personales y de ética profesional.

Para demostrarlo, un útlimo dato… Mi madre pagaba el geriátrico religiosamente, los 13 de cada mes, en forma adelantada. La suma alcanzaba los $1300, pero la administración le entregaba una factura por la mitad de ese monto (la otra mitad ingresaba en negro). El hecho es que, al fallecer mi viejo el 16 de abril, nosotras ya habíamos efectuado el pago por los treinta días mensuales.

Ilusamente, pensamos que las autoridades del establecimiento nos cobrarían únicamente los días 13, 14, 15 y 16 de abril y nos devolverían el resto. Pero no, se quedaron con la totalidad del dinero, sin considerar ningún tipo de reintegro.

Por supuesto, como suele suceder en nuestro país, es poco lo que organizaciones como Defensa del Consumidor o la propia Justicia pueden hacer para reparar semejante estafa. Como único consuelo, me queda la posibilidad de usar este post en tanto recordatorio, advertencia, o como quieran llamarlo.

Por todo esto, si tienen a un ser querido internado en un geriátrico, por más honestos y competentes que sus responsables parezcan, por favor no dejen de observar, de controlar, de proteger, de exigir. En definitiva, los familiares y amigos somos los únicos que estamos del lado del enfermo.