Campaña, se necesita
Resulta por lo menos contradictorio que, por un lado, los medios y los Estados difundan informes y estadísticas sobre la cada vez mayor cantidad de víctimas de Alzheimer y que, por el otro, ni los medios ni los Estados se preocupen por generar campañas publicitarias destinadas a concientizar a la población. De hecho, exceptuando a las asociaciones sin fines de lucro que en el Primer Mundo logran financiar acciones de prensa emitidas a través de Internet, la radio, la TV, los periódicos y/o la vía pública (todo depende del presupuesto disponible), la intervención oficial suele ser muy pobre, cuando no inexistente.
En la Argentina, por ejemplo, las campañas de difusión sobre esta enfermedad brillan por su ausencia. Alguien podrá argumentar que no podemos pretender ni esperar demasiado cuando las campañas de salud más importantes (sobre prevención del sida, sobre vacunación, contra el cólera o el mal de chagas) son esporádicas, inconsistentes, desarticuladas. Es cierto, ¿pero realmente no puede hacerse nada al respecto?
En los Estados Unidos, en cambio, aunque la administración Bush se concentra en menesteres totalmente ajenos al ámbito de la salud, ciertas iniciativas (no gubernamentales) sí se han puesto en marcha. De hecho, navegando en la Web, uno puede toparse con la campaña Mantenga su mente activa, desarrollada por la Asociación de Alzheimer de ese país y destinada a ciudadanos angloparlantes e hispanoparlantes.
Hace dos años, también en los Estados Unidos, las Personas por la Ética en el Trato de los Animales (PETA) diseñaron una especie de valla publicitaria que contenía la foto del ex Presidente Ronald Reagan (víctima de demencia senil) y la leyenda “Hágase vegetariano. La grasa animal duplica el riesgo de contraer Alzheimer”.
Ante este segundo ejemplo, alguien podría objetar que la asociación responsable defiende la causa vegetariana, y que por lo tanto la mención del mal de Alzheimer no es inocente o “desinteresada”. No importa. Aún así, la intención y el mensaje son igualmente válidos.
La mayoría de las personas que ingresan a este blog buscan información sobre la enfermedad, y sobre todo orientación respecto de cómo detectarla, prevenirla, tratarla. ¿Se imaginan ustedes cuántas situaciones de incertidumbre y angustia se evitarían si el Estado y los medios dedicaran un mínimo de sus recursos a crear una buena campaña, informativa y preventiva?
Hacía tiempo que no leía un artículo periodístico tan franco como el que hoy publicó el diario mexicano
Hasta hoy siempre tuve miedo de agregarle un poco de humor a estas páginas. De hecho, nunca quise que algún visitante tomara este “atrevimiento” como un síntoma de ligereza de mi parte o, peor aún, como una falta de respeto hacia los enfermos de Alzheimer y su entorno. Nada más alejado de mis intenciones, por si hace falta aclararlo.
En distintas ocasiones, este blog recurrió al arte -a la 

