“Durante mi investigación descubrí que existen dos víctimas del Alzheimer: el enfermo y el cuidador. Esta especie de paciente oculto debería recibir atención por parte de los especialistas y comprensión por parte de la familia”. A ésta y a otras conclusiones llegó Eduardo Nicolás Navarro cuando en 2008 empezó a estudiar el mal que padece su abuela Ernestina desde 2006. Hoy este estudiante tucumano de 16 años aspira a publicar el libro de 50 páginas que escribió con la intención de enseñar los cuidados que deben recibir quienes sufren de demencia senil y quienes integran su círculo íntimo.
A lo mejor la bitácora inaugurada el 1° de diciembre se convierta en plataforma de lanzamiento. Por ahora, Eduardo la usa para difundir noticias científicas que leyó en los medios, replicar posts que descubrió en otros sitios/blogs dedicados a esta enfermedad, y compartir entrevistas que le hicieron a raíz de su trabajo.
Cabe destacar que, el año pasado, este adolescente nacido y criado en Concepción fue distinguido en MOSTRATEC, muestra internacional de ciencia y técnica con sede en la ciudad brasileña de Novo Hamburgo. Allí recibió una medalla por presentar el mejor proyecto de investigación de la República Argentina que, dicho sea de paso, ocupó el 8° lugar en una lista de 250. El título, “Aprendiendo a transitar juntos el laberinto del mal de Alzheimer: para cuidar hay que saber hacerlo”.
En esa misma oportunidad fue elegido para representar a nuestro país en MILSET, otro evento internacional sobre ciencia y tecnología con sede en Túnez al que finalmente no pudo asistir porque tuvo lugar en julio pasado, en plena crisis de emergencia provocada por la propagación de la gripe A.
Entre el 26 de octubre y el 1° de noviembre de este año, Eduardo participó en la nueva edición de MOSTRATEC. Su proyecto volvió a competir contra otros trescientos y ganó un premio y una acreditacion para, en septiembre de 2010, representar a la Argentina en la Expocientec de Encarnación, Paraguay.
En esta nota que le concedió a La Gaceta de Tucumán, este alumno de la Escuela de Comercio “República de Panamá” explica que creó un taller, “por ahora para la familia”, que apunta a la estimulación cognitiva de los enfermos, es decir, a reeducar y restablecer las capacidades perdidas u olvidadas. Gracias a la práctica de distintos ejercicios, “la situación de mi abuela mejoró bastante”, agrega orgulloso.
Eduardo tuvo la gentileza de contactarse con MaldeAlzheimer.com.ar para contar su experiencia y para compartir su mail con quienes quieran contactarlo: alzheimer_undesafiocompartido@live.com.ar. Misión cumplida.
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Aquí otro trabajo-homenaje, de un nieto a su abuela.