Sobre las ausencias y la ausencia

Auto Date Lunes, Mayo 16th, 2005

El Alzheimer está lleno de ausencias

Supongo que todas las enfermedades ahuyentan a la gente. Cuanto más graves son, más flagrante es la estampida. Del sida, dirán que contagia; del cáncer, que corroe… Por algún motivo, el Alzheimer espanta todavía más. Será que el miedo a la locura es mayor que el temor a cualquier patología física. Será que los padecimientos de la mente resultan más insondables que los dolores del cuerpo. Será que no entender lo que está sucediendo es más insoportable que conocer los porqué y los cómo…

Cuando mi viejo se enfermó, muchos amigos y parientes comenzaron a replegarse. Los llamados telefónicos menguaron; ni hablar de las visitas a casa y al geriátrico. Mi papá, que siempre había sido un tipo macanudo, presente, de repente perdió existencia, reconocimiento. En las conversaciones cada vez más espaciadas, se convirtió en un innombrable. No trancurrió demasiado tiempo antes de que la pregunta “¿cómo está Luis?” cediera paso a la no mención, al no lugar.

El Alzheimer está lleno de ausencias. Por lo pronto, están las ausencias del
enfermo, producto de la degeneración del tejido cerebral. La memoria reciente va perdiendo fuerza, lo cual genera olvidos temporarios, primero anecdóticos luego sintomáticos. Después flaquean los recuerdos vinculados con el pasado más lejano, con los usos y costumbres, con las funciones vitales. Así, en forma involuntaria y paulatina, arrastrado por la enfermedad, el paciente se va, se pierde.

El proceso es inexorable, inevitable, implacable. Pero lo peor no es eso. Lo peor es que, mientras la víctima del mal se desvanece, el entorno también se
desintegra, o al menos se altera sustancialmente. Algunos amigos y familiares también se pierden, y no precisamente por una falla fisiológica.

Evidentemente, la enfermedad los asusta, los repele, los aleja. Lo suyo es, lisa y llanamente, un abandono con víctimas múltiples. Porque no solamente dejan a la persona enferma (quien alguna vez fuera su amigo, tío, cuñado) sino también a quienes lo cuidan (en este caso, mi vieja y yo).

Por supuesto, estas situaciones tienen su contracara positiva. Así como muchos se borran, otros se acercan, se quedan, se mantienen, se preocupan y aguantan a nuestro lado. Me refiero a Raquel, a Marita, a Carlos, a Julio, a Enrique, a Eddy, a Aída, a Paula, a Ana, a Gabriel, a María del Carmen y a tantos otros que, aún cuando mi viejo ya no está, igual siguen al pie del cañón.

Los demás no dejan de ser ausencia…

8 comentarios para “Sobre las ausencias y la ausencia”

  1. teresa dijo:
    Noviembre 16th, 2005 at 8:41 am

    Hace pocos tiempo empieza a aparecer la palabra alzheimer en mi, debido a mi madre. Entiendo lo que decìs, aunque aùn no me pasa, pero mi sensaciòn es la de no querer que se aleje, y la veo alejarse y me produce una enorme angustia que nadie termina de entender, si no ha vivido algo parecido. Un abrazo.

  2. marcia dijo:
    Febrero 18th, 2006 at 4:27 am

    holaa soy una de las tantas nietas de mi abuela que sufre esta enfermedad terrible, mi otra abuela la mamade mi ppapa fallecio de esto tambien hara ya mas de 10 años en ese momento no habia tantos remedios como hasta ahora y tanta informacion de todos lados.
    lo que me da bronca de estar enfermedad mi abuela tiene 7 hijos y 3 hijos se encargan de ella y muy pocos nietos , los demas nietos y los 4 hijos se borraron.
    yo se que es dificil esto pero hay que darles amor y contencion me duele todo lo que le pasa pero trato de darle cariño y hablarle despacio ya que esta en su ultima etapa de la enfermedad.
    yo soy una de las nietas y con otros tres nietos mas nos preocupamos y ayudamos tambien pero mi abuela tiene 20 nietos mas que nunca aparecen.
    yo lo unico que deseo que esta enfermedad alguna vez tenga cura que no sea hereditario y que mi abuela no sufra.
    una de las nietas marcia

  3. Mariela dijo:
    Mayo 26th, 2006 at 5:50 pm

    Hola, mi madre padece este mal, antes cuando estaba bien de salud todos las venian a ver, ahora todo el mundo se borro y lo unico que tiene al lado es la familia, que dia a dia nos sostemos, uno con otros.- Ojala encuentre la cura para estar enfermedad devastadora.- El recuerdo que tengo de mi vieja es lo que fue, porque ahora es como un niño.- Gracias por leer mi mensaje.-

  4. Chichita dijo:
    Mayo 31st, 2006 at 12:26 pm

    Hace muchos años que estoy luchando con esta enfermedad que sufre mi mamá, es tan cruel que mi papá no la pudo soportar y se fue al cielo a darme fuerza para que siga luchando, sola, pero con mucho amor, cuidandola como un bebe y aunque no sabe quien soy, me mira en, algunos momentos de una manera tan especial, siento que existe algo muy fuerte que la enfermedad no puede vencer y que me ayuda a continuar dandole todo mi amor y mucha protección y a medida que se va apagando mi necesidad de darle amor es mayor y esto me llena el corazón de felicidad porque puedo cuidarla y hacer lo imposible para que su vida sea lo más digna y feliz a pesar de lo duro de su enfermedad que espero no lo note. Se necesita haber recibido mucho amor de esa mamá para seguir luchando. Gracias por dejarme expresar

  5. sonia dijo:
    Deciembre 4th, 2006 at 9:02 pm

    mi mama sufre esta enfermedad hace tiempo que ya no me reconoce es muy triste ya que ella no se da cuenta de nada y lamentablemente es una enfermedad que la sufren tambien los que la rodean.ella vive el hoy y hay que seguir adelante y tratar de ser felices y mantenerla lo mas digna posible.¿como pudo olvidarce de todos sus recuerdos?te amo tanto mama gracias por la vida!!!

  6. hija desconsolada dijo:
    Agosto 27th, 2007 at 2:21 am

    ES UNA DE LA ENFERMEDADES MAS CRUELES QUE EXISTEN. ESTA ENFERMEDAD ME ARREBATO A MI MADRE, ELLA ESTA EN SU ULTIMA ETAPA, Y NO HAY CONSUELO NI CONFORMIDAD PARA TODO EL DOLOR QUE TENGO EN EL CORAZON. NO ACEPTO QUE MI MADRE YA NO ME RECONOZCA,ES LO MAS DOLOROSO QUE PUEDE VIVIR UN HIJO.

  7. Mayka dijo:
    Febrero 18th, 2008 at 4:55 pm

    Mi madre padece esta enfermedad desde hace cuatro años, os puedo decir que siempre fue una mujer de caracter que hacía de su capa un sayo. Ahora cuando me mira todavía me recuerda,pero si no me tiene delante de mí no se acuerda. Lo más doloroso de todo esto es ver como mi padre sufre viendo el deterioro del ” amor de su vida” y desea apagarse con ella. Es un desconsuelo tan brutal que no hay palabras para describirlo sin llorar a la vez.

  8. Erika Tatiana Oviedo dijo:
    Abril 1st, 2008 at 1:04 pm

    Bueno, con nosotros no se han alejado ni los amigos, ni la familia. Y muchos se han ac ercado. Lo malo es que mi papito se va, cada vez más. Y pues no hay esperanza. mi padre está en la última etapa y pues reacciona un poco cuando le cuento sus historias, como si quisiera de verdad entender que un día las vivió.

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